Recuerda
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Sin querer hurgar en la herida, porque duele mucho todavía. Sin querer traicionar el silencio de las víctimas...
Dos años ya de aquel 11-M y el horror no se borra de la memoria.
Ni la lápidas de cifras lo desdibujan.
59.490.082 euros en indemnizaciones, 80.000 folios en el auto de procesamiento, cincuenta enigmas, tres homenajes....
La única cifra que me empeño en recordar es que fueron 192 muertos, con nombre y apellidos, incluido el geo muerto en Leganés, y más de 2.000 heridos.
Decía Reverte, ayer por las ondas, que el ser humano no tiene herramientas para combatir el horror, si acaso la cultura..., yo añado que el recuerdo masticado, razonado y digerido. Porque la vida sigue, aunque nunca será igual.
Dos años después Europa y el Islam siguen en el campo de batalla. La cólera por lo que es sagrado para otros continua sembrando muertos, aunque estos otros nos resulten más ajenos, más anónimos. Y aquí algunos siguen buscando el rédito con grandilocuencias de paz y afanes de regreso.
Es obligado recordar, porque evidentemente, hay mala sangre en boca de algunos, basta escuchar a Aznar, y ni siquiera siente náuseas.
Debería por lo menos guardar once minutos de silencio, o mejor once años, creo.
"Para olvidar, por paradójico que resulte, hay que haber registrado claramente el hecho. Sólo a partir de ahí se puede lograr. El objetivo de la salud es que los traumas se recuerden como datos", decía José Luis González de Rivera, jefe de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz, a propósito del 11-M.