Así
será la casa de
campo de Guadalajara
El futuro de
Castillejos
Las
obras de la primera fase de actuación en la
finca de Castillejos para convertirla en la casa de
campo de Guadalajara marchan a buen ritmo y en el
próximo otoño se prevé que estén
concluidas. Ahora se acaba de licitar el equipamiento
del que será el Museo de la Naturaleza en este
enclave ribereño.
 |
BLANCA
CORRALES
Cuando Emilio Meneses cedió
en 1988 la finca de Castillejos a la ciudad de Guadalajara
sólo puso dos condicionantes, que la misma
sirviera para uso y disfrute de la ciudadanía
y que se preservarán los valores ambientales
de este privilegiado enclave que se encuentra en las
riberas del Henares, a pocos kilómetros del
casco urbano, en la margen derecha de la CM 101.
Con el proyecto puesto en marcha hace ahora casi dos
años por parte del Ayuntamiento de Guadalajara
se avanza en una primera fase para conseguir estos
objetivos y convertir esta finca en la casa de Campo
de Guadalajara, con un uso escolar y didáctico
los días de diario y un espacio abierto para
un ocio diferente para toda la familia durante el
fin de semana.
Será una reivindicación más para
integrar el río Henares en la identidad de
la ciudad.
Son 110 hectáreas de terreno, curiosamente
el 0,7% de la superficie del municipio, que Emilio
Meneses cedió de forma totalmente altruista
e incluso casi anónima, tal es así que
al generoso mecenas no le ha hecho ninguna gracia
que el Pleno del Ayuntamiento decidiera poner a este
legado su nombre, a modo de agradecimiento.
Por ahora, en esta primera fase lo que se está
haciendo en la finca, consiste en el acondicionamiento
general de accesos internos de la finca y aparcamientos,
la construcción de las pistas deportivas y
los vestuarios, el depósito de riego, el centro
de anillamiento y una parte de los cinco módulos
con que contará el Museo-Taller de la Naturaleza.
También quedarán habilitadas las zonas
de merendero y el recorrido de senderos con puntos
de observación.
 |
Se cuenta con
un presupuesto de 350 millones de pesetas, de los
cuales casi el 70% se obtiene de fondos europeos y
las obras podrán quedar concluidas el próximo
otoño.
En un futuro no muy lejano el Consistorio capitalino
prevé acometer nuevas fases que contemplan
la instalación de una granja-escuela, un lago
artificial, el jardín botánico, las
zonas de huertos e, incluso, un picadero.
Museo de la Naturaleza
Las obras marchan a buen ritmo, y después del
verano se espera que estén concluidas. En este
mismo mes de abril, el Ayuntamiento acaba de licitar
la equipación de esta primera fase para el
Museo de la Naturaleza, que si bien en un principio
se concibió como la representación de
los cinco continentes, finalmente quedará destinado
a ser una exposición permanente, con elementos
vivos de la flora y fauna ibérica más
representativas.
Con un precio de licitación de 106.000 euros,
el concurso de equipamiento de este museo, cuyo plazo
espira el próximo 22 de abril, quiere dotar
a este espacio didáctico de paneles, elementos
descriptivos y plantaciones que se podrán observar
de forma directa por una enormes cristaleras, en lo
que serán los dos primeros módulos.
También piensa cubrir el equipamiento del quinto
y último módulo que se convertirá
en un gran observatorio, para admirar las numerosas
especies de aves que anidan en la zona de ribera,
sin causar molestia alguna. Para una segunda fase
queda la sala de multimedia, con medios audiovisuales
y otro módulo de exposición abierta.
Si finalmente este espacio se convierte en la Casa
de Campo de Guadalajara, queda por resolver los accesos
a partir de la CM-101. De momento el Ayuntamiento
sólo baraja un carril de deceleración,
pero la solución técnica ideal para
lo colapsar esta vía, que cada día soporta
más tráfico, pasa por la construcción
de un paso elevado, aunque para ello, hay que contar
con el compromiso de la Junta de Comunidades.
